Me presento

¿Cómo he llegado hasta aquí?

SOBRE MÍTATUAJES

Laura Salas - Tatuadora de Madreselva

3/25/20243 min read

¡Hola! Soy Laura. Creadora de Madreselva Tattoo Studio, y ante todo mujer, madre y rescatista de animales.

Llegar hasta este punto me ha supuesto una vida de mucho estudio, cambios, esfuerzo, y toma de decisiones que a veces parecían erróneas pero fíjate por donde ¡luego te sorprendes!

Desde pequeña sentí atracción por el dibujo, la pintura y el arte en general. Y aunque empecé estudiando ciencias porque tenía clarísimo (en ese momento...) que quería estudiar una ingeniería naval, gracias a una profesora de matemáticas que propuso un ejercicio de hipérboles y parábolas, me di cuenta que mi camino iba a ser bien distinto.

Desde ese momento emprendí estudios de arte, estudié Bellas Artes especializándome en acuarela, dibujo y grabado, di clases 2 años en la facultad UCM de grabado calcográfico y análisis de la forma, y terminé con un máster de Conservación de Patrimonio Cultural. Fue en esta facultad cuando tuve contacto con mi primera máquina de tatuar, pero tras hacer un curso y tatuar a algunas personas de mi entorno, toqué algunas puertas de algunos estudios de tatuaje donde me las cerraron por ser mujer, joven y no estar tatuada... Y me hicieron pensar que ese mundillo no era para mí, y lo dejé de lado.

Cual ratoncilla de biblioteca iba haciendo prácticas, involucrándome en varios proyectos a la vez, y lo mismo estaba trabajando en diseño gráfico, que en archivos de bibliotecas u organizando exposiciones de arte... Decidí darme un descanso y estudiar oposiciones para archivos, bibliotecas y museos, pero no conseguí una plaza, y fue en ese momento cuando pensé "no voy a estar toda mi vida dedicándome a opositar, me he alejado de lo artístico y me apetece retomar los pinceles, lápices y máquinas de tatuar"... Y así fue.

Tras reconectar con las técnicas artísticas, conocer gente del mundo del tatuaje y sentir que podía hacer de mi arte un trabajo, fue cuando decidí abrir un estudio propio donde sentirme segura, tranquila y con energía para afrontar lo que sería un camino bonito y duro a la vez.

No podía estar más contenta de la elección que tomé, pero no voy a mentir: los primeros meses fueron muy duros. Intentar sacar adelante un negocio nuevo y propio, compaginándolo con la conciliación de mi peque de 2 añitos, mi compromiso con una protectora de rescate animal y tener tiempo para mi, fue duro, agotador y frustante. Cuando el negocio depende de una misma, y cada mes es económicamente incierto, te das cuenta que tienes que dar mucho de tí, y eso implica una organización tan grande y precisa del día a día, que abruma, frustra y entristece incluso.

Pero la parte bonita pesa muchísimo más, y es el sentirme realizada cada vez que me reservan un diseño, es escuchar esas palabras de agradecimiento, esas experiencias positivas de vivir un primer tatuaje en mi estudio, de recomendar a unx amigx, familiar, pareja... y pasar una tarde de tatuajes privados entre risas (y lágrimas a veces... ¡y lo bien que sienta!) y de sentir que estoy construyendo un espacio donde tanto clientxs como yo y artistas & artesanxs que vienen de forma temporal, nos sentimos cómodxs y con ganas de crecer.

Esto no podría haber sido posible sin mi pequeña y gran potente red de apoyo, mi pareja, mi familia, mis amigas y aquellas personas que han pasado, y que están pasando por Madreselva y que a su manera, todxs dejáis aquí una huella que hace del espacio lo que siempre quise: un espacio único, armónico y lleno de vida.

¡GRACIAS!